lunes, 21 de enero de 2013

Continúan las tareas de rehabilitación en el Cementerio

Continúan las tareas de rehabilitación en el Cementerio

El Cementerio Patrimonial de Santa Ifigenia, instalación insigne de la provincia de Santiago de Cuba, se halla inmersa en plena rehabilitación de los daños ocasionados por Sandy en el pasado 2012.
Coralia Vázquez, administradora del centro, explicó sobre las actuales obras de recuperación: "Estamos reparando nuevamente el edificio socio-administrativo y la casa de tapado, que perdieron la cubierta durante el huracán; mientras prestamos los servicios de esas áreas en otro edificio, ubicado a la izquierda del cementerio.
"Nos enfrentamos a una gran tarea de reforestación y jardinería, pues tuvimos 42 árboles caídos como la caoba, el framboyán azul y la mata de coco del Bosque Martiano; las dos anacahuitas de más de 126 años en el Parque Central (construido por el Dr. Ambrosio Grillo), y la palma real que simboliza el segundo enterramiento de Carlos Manuel de Céspedes en 1879".
Ante la interrogante ¿Qué acciones se han tomado con las bóvedas afectadas?, la directiva respondió:
"Muchas lápidas y figuras decorativas se partieron, por ello el grupo del Conservador de la Ciudad trabaja en la restauración de las piezas de las bóvedas con interés histórico y cultural, y avisamos a los propietarios cuyas bóvedas particulares resultaron dañadas.
"Por otra parte, la Fundación Caguayo para las Artes Monumentales y Aplicadas está restaurando el Panteón de las FAR".
En cuanto a las labores de drenaje, actividad necesaria por las inundaciones que tenían lugar en algunas áreas del camposanto, Coralia comentó:
"La ECOI 24 se ocupa de la construcción de registros y la colocación de tuberías. El cementerio tiene tres zonas, ya  se culminó la más crítica, zona tres en Raúl Pedroso y Calle A. Hoy se labora en zona 1, localizada en el lateral derecho, cerca del Mausoleo de José Martí."
El Cementerio de Santa Ifigenia, inaugurado en febrero de 1868 y tercero del país, tiene hoy poca capacidad de enterramiento, de ahí que esté en un 50 % de ejecución y construcción de los osarios o capacidad de sepultura.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

MUCHO OFICIO PARA EL BENEFICIO




MUCHO OFICIO PARA EL BENEFICIO

Entre los más de 70 trabajadores del Centro de Beneficio Mícara, el segundo por su capacidad productiva en el municipio de Segundo Frente, siempre está presente la preocupación por una mayor calidad del grano procesado como garantía para mantenerse entre las mejores de la provincia de Santiago de Cuba.
En la actual cosecha cafetalera, a pesar de las serias afectaciones del huracán Sandy, no seremos una excepción en ese empeño, comentó su administrador José Armando Chacón Cuba, quien argumentó que el plan de beneficio ya se cumplió al completarse las 44 699 latas de café, en su mayoría de la variedad Arábigo con un nivel aceptable de calidad del grano.
Todos coinciden en que la industria después del paso del meteoro experimenta un cambio total, derivado de una respuesta inmediata en la etapa de recuperación; allí se combina la reanimación productiva con la pintura el techado de los almacenes y otras instalaciones, el buen estado de los secaderos y el restablecimiento de las áreas de autoconsumo.
El rápido accionar de sus trabajadores, con el apoyo de la Empresa y la UBE de Café, permitió resarcir los cuantiosos daños en menos de una semana. La presencia del fenómeno meteorológico truncó la idea de hacer la mejor cosecha en la historia de la despulpadora, no obstante a esa dificultad el café está saliendo con buena calidad.
Hasta el Centro de Beneficio Mícara llegan actualmente unas 18 estructuras productivas (CCS, UBPC y CPA) de los Consejos Populares de San Benito, Mícara y Sabanilla, encargadas de tributar el grano para su proceso industrial. Allí están dispuestos 28 secaderos, que abarcan un área total de 8 000 metros cuadrados de superficie.
Las perspectivas para la próxima cosecha son halagüeñas, subrayó José Armando, en correspondencia con la paulatina transformación cafetalera que se lleva a cabo en el montañoso municipio, el segundo mayor productor del grano en la provincia de Santiago de Cuba, de ahí que la aspiración sea  crecer tanto cuantitativa como cualitativamente en el plan de acopio de café.
Segundo Frente cuenta con seis despulpadoras, entre ellas la de Magueyal, considerada como la de mayor capacidad en el territorio santiaguero, donde en esta cosecha cafetalera funcionan 74 de unas 84 en existencia.

viernes, 30 de noviembre de 2012

También a los 70 puede amarse


También a los 70 puede amarse

Generalmente, cuando se habla de la sexualidad en la vejez se abordan solo las consecuencias negativas de la avanzada edad para el rendimiento sexual, sin considerar las riquezas que entraña alcanzar esta etapa de la vida.
Aunque es cierto que en la ancianidad el estado de salud cambia considerablemente, los estudiosos del tema aseguran que, comparadas con las que se producen en la visión o en la capacidad vital, las diferencias entre la actividad sexual en la juventud y en la ancianidad -excluyendo la reproducción-, son menores.
La realidad es que las personas mayores experimentan variaciones en la fisiología sexual. En los hombres, por ejemplo, es frecuente la disminución de la elasticidad de los vasos sanguíneos y de la potencia muscular, por lo que la erección es menos firme, más lenta y puede perderse y recuperarse varias veces durante el coito;  también merma la  producción seminífera y se prolonga el período entre una erección y la próxima.
En muchos casos, los varones maduros experimentan estímulos fundamentalmente por tocamientos en zonas erógenas, sobre todo en los genitales. Pero el hecho de que solo así algunos logren la mayor excitación, no significa que falte potencia sexual; sino que predominan los reflejos medulares.
En las féminas, aunque son menos conocidos, también ocurren cambios. Entre los más frecuentes están la pérdida de elasticidad y atrofia progresiva de los genitales, la disminución de la fluidificación y capacidad de distensión de la vagina, cuya mucosa se hace más fina y seca. Según los especialistas, tienen lugar otras diferencias respecto a la juventud, pues durante la menopausia cesa la producción de estrógeno y esto ocasiona que las mamas se vuelvan planas y menos firmes, se debilita la musculatura vaginal y son menos las contracciones durante la fase de plataforma orgásmica.
Sin embargo, estos procesos -que no siempre se expresan con igual intensidad ni en la misma etapa en todas las mujeres- no eliminan el orgasmo ni suprimen la sensación de placer; por lo tanto el avance de los años no pone un limite preciso a la sexualidad femenina.
De ahí que la ancianidad no signifique la muerte de la visa sexual, sino una nueva manera de disfrutar el amor, que para ser placentero no precisa de la fuerza ni del dinamismo de la juventud.
Puede que cambie el apetito sexual y que sea muy distinto el cuerpo, aún así queda la oportunidad compartir sentimientos tan intensos como los de la mocedad, pero con la sapiencia que dan los años.
De nada sirve lamentar las transformaciones que implica envejecer, ni envidiar el vigor y los deseos de otra edad, quien lo haga pierde la oportunidad de gozar de sus años sin complejos ni frustraciones. Se trata de asumir los cambios sin renunciar a la búsqueda de la felicidad y la satisfacción sexual.
La tercera edad tiene el encanto de la experiencia acumulada, es entonces cuando se tiene la sabiduría necesaria para entender que el goce no está solo en las prácticas penetrativas, sino en el placer del contacto corporal y en la comunicación, así como en la seguridad emocional que se siente al saberse amado.

viernes, 16 de noviembre de 2012

No habrá toques mágicos, hay que pinchar

Es comprensible el estado anímico de muchas personas que perdieron o tienen afectadas sus viviendas y fueron perjudicadas, además, en otras pertenencias familiares. Esos son bienes sin los cuales la vida se hace muy difícil y más que de adaptación, puede hablarse de aceptación de una realidad temporal que todos deseamos sea lo más breve posible.
El gobierno cubano, como siempre, ha manifestado su decisión de encabezar, con los recursos a su alcance, la tarea de recuperar lo perdido y no permitir que alguna persona quede sin protección. Pero aún con esa voluntad, el restablecimiento no puede ser una tarea de cumplimiento inmediato, especialmente en la vivienda, donde de las más de 132 000 dañadas en la provincia, unas 15 000 lo fueron en su totalidad.
Desde los primeros momentos, la máxima dirección del país les pidió a los santiagueros confianza y un fuerte espíritu de trabajo, con la seguridad de que la ayuda llegaría a todos los damnificados. Y ese empeño se está cumpliendo.
Pero cada solución no dependerá, en ningún momento, de fórmulas mágicas, sino de la disponibilidad de recursos y del trabajo de todos. No todo puede resolverse al mismo tiempo ni en un plazo inmediato. Pero, lamentablemente, hay quienes no han interiorizado esta verdad y creen que su solución estará en la medida que pidan, que exijan, que planteen su tragedia como la más grave,  aunque ésta sea igual a la de miles de personas. Si de esa forma se trabajara, el desorden dañaría mucho.
La línea planteada es ayudar a todos, con orden, disciplina y un riguroso control sobre los recursos, para que sean bien utilizados, sin desvíos ni posibles utilizaciones indebidas. Lo que se pide es comprensión de que todos recibirán la ayuda, pero ésta no dependerá solo del deseo de resolver, sino de las reales posibilidades de hacerlo. Y la confianza de que se actuará con sentido de justicia y equidad.
Hay miles de personas dedicadas a ese objetivo para curar los daños no sólo en el plano personal, sino, además, social.
Hay ejemplos dignos de mencionar, como el de los más de 6 900 trabajadores de la Educación damnificados por el huracán, quienes, en medio de sus pérdidas personales, están presentes en su trabajo y no hay escuelas ni alumnos que hayan tenido que esperar por ellos.
O el caso de los más de 14 000 trabajadores de la salud con sus viviendas afectadas y no han faltado en las instituciones para seguir brindando, incluso con más ahínco, su protección a la salud del pueblo.
Los miles de trabajadores de los servicios, también afectados, que no abandonaron en ningún momento su puesto laboral, para garantizar al pueblo la distribución de los alimentos. Otros muchos ejemplos podrían citarse. Puede afirmarse, sin dudas, que ante los daños de Sandy, la solidaridad de los santiagueros ha fortalecido sus raíces.



No habrá magia, hay que pinchar



Es comprensible el estado anímico de muchas personas que perdieron o tienen afectadas sus viviendas y fueron perjudicadas, además, en otras pertenencias familiares. Esos son bienes sin los cuales la vida se hace muy difícil y más que de adaptación, puede hablarse de aceptación de una realidad temporal que todos deseamos sea lo más breve posible.
El gobierno cubano, como siempre, ha manifestado su decisión de encabezar, con los recursos a su alcance, la tarea de recuperar lo perdido y no permitir que alguna persona quede sin protección. Pero aún con esa voluntad, el restablecimiento no puede ser una tarea de cumplimiento inmediato, especialmente en la vivienda, donde de las más de 132 000 dañadas en la provincia, unas 15 000 lo fueron en su totalidad.
Desde los primeros momentos, la máxima dirección del país les pidió a los santiagueros confianza y un fuerte espíritu de trabajo, con la seguridad de que la ayuda llegaría a todos los damnificados. Y ese empeño se está cumpliendo.
Pero cada solución no dependerá, en ningún momento, de fórmulas mágicas, sino de la disponibilidad de recursos y del trabajo de todos. No todo puede resolverse al mismo tiempo ni en un plazo inmediato. Pero, lamentablemente, hay quienes no han interiorizado esta verdad y creen que su solución estará en la medida que pidan, que exijan, que planteen su tragedia como la más grave,  aunque ésta sea igual a la de miles de personas. Si de esa forma se trabajara, el desorden dañaría mucho.
La línea planteada es ayudar a todos, con orden, disciplina y un riguroso control sobre los recursos, para que sean bien utilizados, sin desvíos ni posibles utilizaciones indebidas. Lo que se pide es comprensión de que todos recibirán la ayuda, pero ésta no dependerá solo del deseo de resolver, sino de las reales posibilidades de hacerlo. Y la confianza de que se actuará con sentido de justicia y equidad.
Hay miles de personas dedicadas a ese objetivo para curar los daños no sólo en el plano personal, sino, además, social.
Hay ejemplos dignos de mencionar, como el de los más de 6 900 trabajadores de la Educación damnificados por el huracán, quienes, en medio de sus pérdidas personales, están presentes en su trabajo y no hay escuelas ni alumnos que hayan tenido que esperar por ellos.
O el caso de los más de 14 000 trabajadores de la salud con sus viviendas afectadas y no han faltado en las instituciones para seguir brindando, incluso con más ahínco, su protección a la salud del pueblo.
Los miles de trabajadores de los servicios, también afectados, que no abandonaron en ningún momento su puesto laboral, para garantizar al pueblo la distribución de los alimentos. Otros muchos ejemplos podrían citarse. Puede afirmarse, sin dudas, que ante los daños de Sandy, la solidaridad de los santiagueros ha fortalecido sus raíces.




No habrá magia, hay que pinchar



Es comprensible el estado anímico de muchas personas que perdieron o tienen afectadas sus viviendas y fueron perjudicadas, además, en otras pertenencias familiares. Esos son bienes sin los cuales la vida se hace muy difícil y más que de adaptación, puede hablarse de aceptación de una realidad temporal que todos deseamos sea lo más breve posible.
El gobierno cubano, como siempre, ha manifestado su decisión de encabezar, con los recursos a su alcance, la tarea de recuperar lo perdido y no permitir que alguna persona quede sin protección. Pero aún con esa voluntad, el restablecimiento no puede ser una tarea de cumplimiento inmediato, especialmente en la vivienda, donde de las más de 132 000 dañadas en la provincia, unas 15 000 lo fueron en su totalidad.
Desde los primeros momentos, la máxima dirección del país les pidió a los santiagueros confianza y un fuerte espíritu de trabajo, con la seguridad de que la ayuda llegaría a todos los damnificados. Y ese empeño se está cumpliendo.
Pero cada solución no dependerá, en ningún momento, de fórmulas mágicas, sino de la disponibilidad de recursos y del trabajo de todos. No todo puede resolverse al mismo tiempo ni en un plazo inmediato. Pero, lamentablemente, hay quienes no han interiorizado esta verdad y creen que su solución estará en la medida que pidan, que exijan, que planteen su tragedia como la más grave,  aunque ésta sea igual a la de miles de personas. Si de esa forma se trabajara, el desorden dañaría mucho.
La línea planteada es ayudar a todos, con orden, disciplina y un riguroso control sobre los recursos, para que sean bien utilizados, sin desvíos ni posibles utilizaciones indebidas. Lo que se pide es comprensión de que todos recibirán la ayuda, pero ésta no dependerá solo del deseo de resolver, sino de las reales posibilidades de hacerlo. Y la confianza de que se actuará con sentido de justicia y equidad.
Hay miles de personas dedicadas a ese objetivo para curar los daños no sólo en el plano personal, sino, además, social.
Hay ejemplos dignos de mencionar, como el de los más de 6 900 trabajadores de la Educación damnificados por el huracán, quienes, en medio de sus pérdidas personales, están presentes en su trabajo y no hay escuelas ni alumnos que hayan tenido que esperar por ellos.
O el caso de los más de 14 000 trabajadores de la salud con sus viviendas afectadas y no han faltado en las instituciones para seguir brindando, incluso con más ahínco, su protección a la salud del pueblo.
Los miles de trabajadores de los servicios, también afectados, que no abandonaron en ningún momento su puesto laboral, para garantizar al pueblo la distribución de los alimentos. Otros muchos ejemplos podrían citarse. Puede afirmarse, sin dudas, que ante los daños de Sandy, la solidaridad de los santiagueros ha fortalecido sus raíces.




lunes, 12 de noviembre de 2012

Raúl Castro no es la noticia



JOSE ANGEL ALVAREZ CRUZ

Evidentemente cuando hablamos de un presidente chequeando un proyecto, inaugurando una obra o en una visita de trabajo a algún sitio determinado, para nosotros, los periodistas, constituye eso una información propicia para  encabezar portadas con fotos y textos bien desplegados.
Hace poco tuve una experiencia con el mandatario cubano Raúl Castro en un contacto de trabajo en Santiago de Cuba, lugar desde donde supervisaba las labores de recuperación tras el paso del huracán Sandy.
En una colina en las afueras de la Ciudad Héroe tuvo lugar el contacto con el Jefe de Estado; interesado en lo que publicaba el Sierra Maestra, ya con salida diaria, para tener una idea exacta de cómo este medio informaba y orientaba a una población entonces casi totalmente carente de corriente eléctrica.
Fue hace poco más de dos semanas y aún recuerdo textualmente todo lo que dijo respecto al papel que debía desempeñar la prensa en esos momentos, pero lo que hoy me hace teclear estas letras fue su sentencia final sobre el tema.
Resulta que valorábamos la posibilidad de aumentar ese día la tirada del periódico para que circulara con cuatro páginas más que como lo estaba haciendo en sus ediciones especiales, con el propósito de brindar una amplia cobertura al programa de trabajo de
Raúl en Santiago.
Su rostro de regaño me turbó por un momento cuando mirándome fijo expresó: “Defiende tu periódico, juega tu papel, yo no soy la noticia aquí, solo hago mi trabajo, la noticia son ustedes, recuperándose de este golpe, batallando por salir adelante, a eso
deben dedicar el espacio, a la impronta de ustedes”.
  No proferí criterio alguno, fue una lección dura pero la aprendí, también aprendí algo de sencillez, modestia y camaradería de un
hombre que se sabe protagonista de una obra, pero que sin embargo para él se trata solo del deber cumplido.
  Esa media tarde me despidió con un saludo peculiar, chocó su puño con el mío y me dijo, “con una información y una fotos tienes para reflejar mi estancia aquí, de todas formas has lo que te de la gana”.
  Al final hice lo que me dio la gana como me dijo, ese día escribí 25 líneas y un buen amigo me facilitó una foto.